El Libro objeto de esta presentación es el resultado de un proyecto de investigación que agrupó a importantes instituciones y a distinguidos investigadores, todos de carácter internacional, con el fin de estudiar el tema del control político desde una perspectiva comparada. La idea surge como consecuencia del debate que se está llevando a cabo, en el seno del Poder Legislativo en México, en torno al proceso de «Reforma del Estado». El Senado de la República ha contribuido para que el debate aludido pueda contar con la contribución de la Academia, tanto la mexicana como la internacional, para una comprensión cabal de los fenómenos jurídico políticos. De tal manera que, el presente trabajo constituye un ejemplo valioso de colaboración entre el Poder Político y la Academia, con el fin de afrontar con propiedad las tareas de reformas constitucionales, que tienen que ver con la forma de Gobierno, y las relaciones institucionales, específicamente, las de control político. Presentamos un estudio que busca revisar las instituciones de control político a la luz de las experiencias del derecho comparado. Es un estudio jurídico, pero que admite todo el auxilio propio de otras disciplinas, tales como la ciencia política, teoría constitucional, e incluso, historia constitucional. No podía ser de otro modo, si estamos hablando de instituciones, por lo cual, encontramos en los trabajos un hilo conductor que nos advierte que la función de control político es consubstancial a las instituciones de la democracia constitucional, pero que se presenta a través de instituciones constitucionales diferentes. En efecto, al momento de enfrentar los diseños institucionales, que encontramos en los textos constitucionales de Latinoamérica, topamos con que hay un viraje del prototipo de forma de Gobierno presidencial a la forma de Gobierno parlamentaria. El caso contrario está en Europa, donde las instituciones de control político se han venido matizando, al tiempo que el Jefe de Gobierno se ha visto fortalecido en sus facultades. Esto obliga a que se tengan en cuenta las formas de Gobierno que constituyen modelos, analizar sus características, y a partir de allí, confrontar sus instituciones de control. Sólo así se podrá revisar los sistemas de control político, así como la adopción de instituciones típicas del parlamentarismo dentro de un sistema presidencial.