En esta obra de Fernando Vásquez Rodríguez se analizan, a lo largo de las primeras páginas, las dimensiones de la escritura, se explora en el goce y el proceso de escribir, en el valor del hábito y en las dificultades al empezar a lidiar con las palabras; también se muestran las ganancias de la escritura cuando se trata del autoconocimiento y en lo que aporta para los procesos de humanización. De igual manera, se presentan pistas para el aula, siempre bajo la consigna de que los maestros y maestras deberían animarse a poner por escrito su quehacer, como una forma de reflexionar su práctica y un medio de enaltecer la profesión docente.

En una segunda parte, se reflexiona sobre diferentes formas concretas de la escritura. Hay ejemplos de la gama de la descripción, como la etopeya o la écfrasis; se profundiza en la escritura de aforismos y fábulas, y en otras tipologías textuales como la ponencia, la relatoría, la crónica, la reseña, el blog o el informe. También se muestran las potencialidades de la escritura de cartas, del diario, y se subrayan los alcances creativos de géneros literarios como el cuento o la novela.