Friedrich Carl von Savigny (1779-1861) es una de las personalidades más importantes de la historia del pensamiento jurídico. En su libro La Vocación considera que el Derecho surge como Derecho consuetudinario, que ulteriormente se reelabora y reconfigura a través de la Jurisprudencia. Es una respuesta crítica al opúsculo Sobre la vocación de nuestro tiempo para la legislación y la ciencia jurídica (1814), de A.F.J.Tribaut. Por contraposición a la «solución del código» unificador postula la construcción de una ciencia jurídica orgánica y con fuerza homogeneizadora para toda la nación alemana 2. Para él el código estatalista reduce artificiosamente la complejidad del fenómeno jurídico, en una sociedad caracterizada por la pluralidad de fuentes de producción jurídica, esto es, la existencia de fuentes originarias de producción jurídica extralegislativa. Su planteamiento se opone al monismo jurídico dominante en su época. El Derecho no nace solo de las leyes emanadas del poder estatal, pues la sede propia del Derecho es la «conciencia común» o convicción común del pueblo, de manera que todo Derecho es primariamente producido por medio de la costumbre y la creencia popular, es decir, en virtud de «fuerzas internas», que actúan calladamente en la producción espontánea del Derecho, y no por medio del arbitrio del legislador. El Derecho no sólo tiene su origen en el pueblo, sino, además, todo Derecho positivo auténtico ha de vivir en la conciencia común del pueblo, como «Derecho popular». Savigny participa de una noción de historia evolucionista y organicista, en el sentido de que las fuerzas históricas que crean el Derecho son fuerzas del inconsciente colectivo, esencialmente del espíritu del pueblo. Parte de la asunción de que la materia del Derecho proviene de la esencia más íntima de la nación y procede a través de la historia. El pasado vive en el presente como necesidad interna, de manera que toda época produce el Derecho en indisoluble continuidad con el pasado. Ese así que conocer el presente es también conocer histórico. Por ello mismo, la ciencia del Derecho es al propio tiempo historia del Derecho. Savigny había advertido que todo saber relativo a algo objetivamente dado se llama saber histórico; consecuentemente el carácter de la ciencia del Derecho debe ser internamente histórico. Es función de la ciencia jurídica histórica localizar, encontrar, a través de la interpretación, los principios orgánicos dominantes. Con esta concepción, nuestro autor acomete la tarea del estudio del Derecho desde el punto de vista histórico y filológico.