En la Carta encíclica sobre el cambio climático y la desigualdad, el celebrado Papa exhorta al mundo a que combata la degradación ambiental del medio ambiente y su impacto sobre los pobres. En una llamada inspiradora que no está sólo dirigida a lectores católicos, sino también a una audiencia mucho más amplia, el Papa cita una aplastante evidencia científica, que no deja dudas sobre la existencia del cambio climático y su origen en un nivel histórico de distribución desigual de la riqueza. En breve, como el New York Times lo calificó, es “un llamado urgente a la acción ... para convencer a seguidores en todo el mundo de que modifiquen su conducta, con la esperanza de proteger a un planeta frágil.”