La felicidad laboral no es una moda. Es una realidad que, poco a poco, va calando en el mundo empresarial porque los datos lo avalan: las empresas que cuentan con trabajadores felices son más rentables, venden entre un 20% y un 40% más, su productividad aumenta un 30% son tres veces más creativas y su índice de rotación y de bajas médicas es muy inferior a la media. En un contexto en el que cada vez es más difícil retener el talento y la diferenciación con respecto a los competidores ya no está en el producto sino en el servicio, contar con empleados que vistan la camiseta de sus empresas es un aspecto esencial para su supervivencia.